Este domingo han sido las elecciones nacionales en Francia, unos comicios protagonizados por Emmanuel Macron y Marine Le Pen que finalmente han terminado con la victoria del primero frente a la segunda por un 58,6% de los votos frente a un 41,4%. El liberalismo triunfa frente a la extrema derecha. Bravo. La familia liberal española nos alegramos de que así sea.

 

Lo hacemos además en primera persona. Nos alegramos de que los liberales hayamos ganado otra nueva batalla frente al populismo de moda en Europa. Podemos decirlo así porque Ciudadanos y La République En Marche!, el partido de Macron, son partidos hermanos.

 

Cuando la primera vuelta de las elecciones francesas asistimos a toda una batería de elogios al partido liberal por parte de políticos españoles del bipartidismo, pero sobre todo de parte del partido conservador, ese que en Castilla y León acaba de pactar con VOX, partido ultraconservador cuyo líder organiza actos a los que invita a Marine Le Pen. La pirueta de la pirueta de la pirueta.

 

Pero como son unos artistas de la superchería sueltan esas cosas y se quedan tan anchos. Se apropian del éxito de Macron y lanzan el mensaje equivocado (a sabiendas) de que ellos son [guiño, guiño] el freno a la ultraderecha [guiño, codazo]. Qué te puedes esperar de quienes basaron una campaña electoral en una única palabra, libertad, sin más programa ni propuestas, y luego van por las ruedas de prensa empujando a los periodistas que hacen preguntas incómodas.

 

Yo estoy seguro de que tú, y todo aquel que lea este artículo, sabes perfectamente cuál es el partido liberal en España y quiénes son los otros, que también se hacen llamar liberales jugando al embuste. Porque la realidad es la que es. También creo posible que tengas dificultad para explicar esta realidad en tu entorno, a tus amigos y familiares. A fin de cuentas, no todo el mundo está puesto en ideologías políticas.

 

Pues bien: la respuesta está en Europa.

 

Todos los países de la Unión Europea tienen su propio partido de extrema izquierda, su propio partido socialista, su partido liberal, el conservador, el ecologista, el nacionalista… y todos ellos tienen que ponerse de acuerdo, junto a sus homólogos, en el Parlamento Europeo. Para eso existen los Grupos Políticos del Parlamento Europeo, que son siete.

 

Estos grupos son Identidad Democrática (extrema derecha), Conservadores y Reformistas (derecha), Democristianos (el Partido Popular europeo), Renovar Europa (liberales), los Verdes (ecologistas), Socialistas y Demócratas Europeos (socialdemócratas) y La Izquierda (ídem).

 

Cada partido que accede al Parlamento Europeo debe inscribirse en uno de estos grupos. Y al hacerlo está dejando claro quiénes son sus iguales. El PSOE se agrupa con los socialdemócratas; Ciudadanos nos agrupamos con Renew Europe, los liberales, y el PP lo hace con los Democristianos. Que no es ni mejor ni peor, pero es lo que es.

 

Así pues, cuando veas un tuit o declaraciones en medios de algún dirigente popular arrogándose el mérito de Macrón, miembro del partido La République En Marche!, partido inscrito en el grupo de los liberales europeos, grupo al que pertenece Ciudadanos, ya puedes estar seguro de que una vez más están intentando arrimar el ascua a su sardina.

 

Pero no olvides que los que aquí dicen que son liberales y basan sus estrategias en manosear una y otra vez la palabra libertad son los mismos que en Europa no apoyan resoluciones contra las leyes homófobas de Hungría. Por citar un caso reciente.

 

En Ciudadanos nos alegramos de que los franceses hayan elegido liberalismo frente a populismo ultraconservador y deseamos que esa ola de apostar por la libertad y la igualdad se ponga de moda y sea tendencia en las próximas elecciones al Congreso de los Diputados.

 

                                                       Artículo de Alejandro Soler, secretario de Comunicación de Cs Málaga