Lejos de su lugar de nacimiento, Cataluña, Ciudadanos entró en las instituciones por primera vez y de forma generalizada en el año 2015. Desde entonces y hasta hoy, está demostrando que es un proyecto político que genera un interés creciente en la ciudadanía. Ciudadanos no es una moda pasajera, ha llegado para quedarse. Cuenta con un proyecto real, sensato y que mira por el interés general, la regeneración democrática, las necesarias reformas y el progreso de nuestra sociedad.

Existe un sentimiento generalizado entre la ciudadanía de rechazo hacia la política. Muchos españoles se han encontrado realmente hastiados de la política por la nula capacidad de regeneración que tienen los partidos tradicionales y la escasa capacidad para conectar con la sociedad.

Ciudadanos tiene muchos aspectos diferenciales respecto a los partidos tradicionales, pero me gustaría destacar uno fundamental: la participación de los afiliados y la escucha activa que se practica con la sociedad civil de la que surge el partido. El diálogo se lleva a cabo con toda la sociedad, durante todos los días del año (no sólo en campaña electoral) y también con el resto de partidos, con los que es necesario entenderse por mandato de la ciudadanía.

Las bases de Ciudadanos tienen los mismos cimientos que la propia sociedad. No hay en Cs una ideología absoluta que marque y ordene la pauta a seguir, dejando al margen el interés general. Esto es muy común entre los partidos tradicionales, que pierden la conexión con la sociedad.

La valiosa participación de los afiliados de Cs en la actividad del partido se basa en la gran experiencia profesional en todos los ámbitos que nutre de conocimiento a las estructuras de Cs. La elaboración de propuestas tiene por tanto un origen fundamental en la escucha activa de los que saben: los profesionales y expertos que han decidido participar en política de forma activa, continuada y aportando valor al partido y, por tanto, a las propuestas trasladadas a las instituciones. Y en mi provincia, Málaga, hay verdaderos talentos de los que solo cabe aprender. En otros partidos, aquellos que nos descalifican continuamente, desprecian a menudo esa materia gris de la sociedad que en Cs sí se valora, se aprecia y se le da su sitio.

Aunque los ataques por parte de los partidos tradicionales se recrudecen cada día, desde Ciudadanos seguimos avanzando con paso firme para llevar a cabo las políticas y propuestas que la sociedad española precisa, junto con una tarea de fiscalización de la acción de los gobiernos nacional, autonómico y local. Fiscalizar no está reñido con el diálogo y la oposición constructiva con quien gobierna, en base a acuerdos. Ciudadanos no está en trincheras sino en las propuestas liberales en lo económico y progresistas en lo social.

Diálogo es justo lo que practican los ciudadanos en su trabajo y en su vida diaria: negociar, pactar, dialogar, llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo objetivo o tiene una posición opuesta sobre cualquier asunto. Y hay que llevar a la política aquello que es normal en la ciudadanía y en la calle. Este vínculo con la sociedad civil está siendo valorado en múltiples encuestas que dan a Ciudadanos un crecimiento considerable en apoyo ciudadano y en personas que se suman a la afiliación activa.

Ciudadanos ya es una alternativa de gobierno. Los ataques de los partidos tradicionales son directamente proporciones al ascenso de Cs en los sondeos que ellos mismos manejan. La amenaza a la hegemonía de ‘PPSOE’ avanza por la senda naranja y no es una moda, es el reflejo de lo lejos que los partidos tradicionales están de la sociedad española.

 

Artículo publicado por Carlos Hernández, portavoz de Ciudadanos Málaga, en Málaga Actualidad.